viernes, 1 de agosto de 2014

Tomando Conciencia De Tu Feminidad

Alejandro Jodorowsky: Las mujeres necesitan buscarse a sí mismas. Darse su propio espacio y demostrar todos sus talentos. Su gran escapatoria en la sociedad actual pasa porque ellas mismas se ganen la vida. Tienen que entrar al mundo de los hombres de manera competitiva; dejar de depender de ellos y manejar su propia economía. Así podrán tener más libertades y serán dueñas de su destino.

Los políticos no sirven para nada, porque los verdaderos amos del mundo son el lobby industrial, el mundo económico. Ahí las mujeres no entran, pero el día que lo hagan y tengan la capacidad de manejar el dinero del mundo las cosas realmente cambiarán.
Las mujeres tienen el don de la intuición, que el hombre siempre ha mirado de soslayo y será el tesoro del mundo del futuro. Las mujeres también tienen más potencial creador, pero el hombre las ha reprimido y deformado bajo su visión lógica de las cosas. Y además tienen el poder de ser madres y criar a los hijos. Esa es una labor mayor, pero es algo que los hombres siempre han menospreciado, porque simplemente no lo entienden. Por eso mismo las nuevas generaciones son de padres ausentes. Y esto a la larga marca todo, el mundo hoy está definido por la ausencia. Ese tema también conflictúa a las mujeres, especialmente a las que trabajan, que constantemente se cuestionan no pasar más tiempo con sus hijos.

Pero deben buscar el equilibrio y pueden hacerlo perfectamente. La idea de que los niños impiden que las mujeres puedan desarrollarse me parece una cretinada. Lo que pasa es que muchas caen en la tontera de hacer simbiosis con el niño, y caer en ese juego es peligroso. No tienen que ver a los chicos como tentáculos que las absorben; si los parieron fue para darlos al mundo. Para que ambos se desarrollen, pero que sean libres.

Marianne Costa: No hay que confundir lo femenino y la mujer. Evidentemente, estamos llegando a un momento de desequilibrio máximo entre las energías masculinas predominantes y las femeninas aplastadas por varias formas de patriarcado que han dominado durante siglos. Pero este desequilibrio se da tanto en la mujer como en el hombre. Por ejemplo, una chica normalmente neurótica, narcisista, hambrienta de poder, en conflicto con su madre, quien nunca conoció a su padre, con un nivel de consciencia bastante bajo y muchas ilusiones entusiásticas, se puede portar en su vida cotidiana con una apariencia muy femenina (sobre todo si es guapa, dulcecita, optimista...), pero actuando en formas que no tienen nada que ver con los valores profundos de lo femenino. Las revistas femeninas son el ejemplo mismo de lo que estoy describiendo. Pero también la exageración del pensamiento positivo: voy a pedir lo que quiero y el Universo me lo va a dar... ¡Pero, por favor! ¡Qué capricho tan asqueroso! Lo femenino se atreve a pedir todo lo que quiera, pero agregando la fórmula mágica y maravillosa que es puro amor a la Realidad: “pero que Tu voluntad sea hecha”. 

Imagen: Juliaro


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